El tabaco y el deporte son mala combinación

Tabaco y deporte

El tabaco viene de una planta originaria de América, con alto contenido de un alcaloide (nicotina) que tiene efectos cardiovasculares y sobre el sistema nervioso, y que es responsable de provocar adicción.

Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), un tercio de la población mundial de más de 15 años fuma, por lo que se puede estimar que en el mundo hay 1000 millones de fumadores aproximadamente.

En España, los datos referidos a 2006, indican unas 53000 muertes debido al humo del cigarrillo. El 88% de los fallecidos fueron varones, mientras que el 11% fueron mujeres. El tabaco no sólo afecta a los fumadores ya que al año fallecen también un gran número de fumadores pasivos. Deberían informarse los fumadores de que sus propios hijos tienen más posibilidades de padecer asma que las del resto de población infantil.

Los menores de 17 años que fuman, consumen también otras drogas en comparación con los menores que no fuman. Es como una pérdida del miedo a las consecuencias de las mismas. Por eso es muy importante evitar o al menos retrasar el consumo hasta que alcancen la mayoría de edad. Para ello es importante la educación, pero lo es aún más, el ejemplo.

Si hablamos del cigarrillo, su parte incandescente alcanza temperaturas cercanas a los 1000 grados centígrados. Esto produce unos 5000 productos químicos, de los cuales al menos 40 son cancerígenos. Además de esto, los fabricantes, para diferenciar sus cigarrillos añaden sustancias que dan sabor al tabaco. Algunas de estas como el etilen glicol usado como anticongelante o el polonio 210 que puede irradiar los pulmones, han sido identificadas en su composición.

La nicotina es la sustancia que crea la adicción, incluso se han añadido derivados del amoniaco para favorecer su absorción y por tanto, su dependencia.

Estos hechos indican que la manipulación del cigarrillo lo han convertido en una droga de diseño que dista mucho de la planta original de América.

El consumo de tabaco tiene importantes repercusiones para la salud. En la práctica casi todos los aparatos y sistemas se ven afectados. Favorece diferentes tipos de cáncer: pulmón, piel, páncreas, útero. Está relacionado también con las cataratas, el envejecimiento de la piel, el enfisema, osteoporosis, úlcera gástrica, cardiopatías y accidentes cerebro-vasculares, además de un número importante de enfermedades que empeoran la calidad de vida.

El parlamento europeo ha pedido recientemente que todos los países prohíban fumar en los espacios públicos.

Para 2030 podría ser la primera causa de muerte en todo el planeta por delante de accidentes de tráfico y el sida, según pronósticos de la OMS. Por este motivo, dicho organismo está promoviendo el control de la epidemia del tabaquismo en todo el mundo.

Respecto al tabaco y deporte existe una creencia popular acerca de que practicando ejercicio se eliminan los efectos perjudiciales del tabaco en el organismo. No es cierto. La diferencia radica en que los practicantes de ejercicio estarán en mejor forma física para afrontar las consecuencias pero su consumo máximo de oxígeno se verá disminuido así como el umbral anaeróbico durante el esfuerzo. A medida que sigan fumando, seguirán perdiendo calidad de vida por mucho ejercicio que practiquen, así que dejemos de engañarnos y afrontemos el hecho de que fumar significa depender de algo que nos hace perder calidad de vida y lo que es peor, también a los que tenemos cerca.

Estos cambios provocan alteraciones en la función cardiovascular, un aumento de la presión arterial y una insuficiente distribución del oxígeno por el organismo. La causa está relacionada con el monóxido de carbono y la nicotina.

Fumar para un deportista es algo muy poco recomendable, por lo dicho anteriormente y porque es un contra sentido el querer hacer ejercicio por sentirse mejor, por promocionar nuestra salud y al mismo tiempo mutilar estas aspiraciones con el cigarrillo y no hace falta tener demasiado sentido común para entender que es bastante perjudicial.

¿Por qué empezamos a fumar? Esa pregunta es la que debemos hacernos antes de que sea demasiado tarde, ya que una vez que caigamos será difícil escapar dada la adicción que crea. El factor social es determinante, ya que en un principio, no es algo que tenga buen sabor. Es una costumbre que se crea, un hábito después de las comidas o en las reuniones en las que hay bebida, etc. Lo más habitual es beber y acompañarlo con el cigarro, es como un acto reflejo.

Tomar la decisión de dejar de fumar puede ser una de las mejores y más importantes que podamos hacer en nuestra vida de forma individual. Esto no significa que no tengamos que apoyarnos en la familia, amigos y gente que haya dejado de fumar para poder superarlo, pero en un principio, es únicamente uno mismo el que debe afrontarla.

El deseo urgente de fumar disminuye a partir de la segunda semana de abstinencia y la abstinencia, es un poder. Es pura cuestión de fuerza de voluntad y es difícil, no me malinterpreten, es una prueba de fortaleza muy dura el superar una adicción, pero si se quiere, se puede.

Es importante que sepan que los beneficios de dejar de fumar se empiezan a notar nada más dejar de fumar. La tos, la ronquera, la incapacidad de percibir sabores de los alimentos hasta una drástica reducción del riesgo de cardiopatía coronaria y cáncer de pulmón en los años siguientes.

No seamos esclavos de nuestras propias debilidades. El tabaco es evidentemente malo y la presión social o la publicidad cinematográfica no pueden hacer que perdamos nuestro propio criterio a la hora de cuidar la salud, puesto que es un bien que tarde o temprano perderemos de forma natural, pero dependiendo de cómo seamos, podremos conservarla con cierta plenitud durante muchos años.

Loading...

Déjanos tu opinión

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Loading...

Pin It on Pinterest