Navidad

Una Navidad saludable

Estamos en diciembre y como todos sabemos se acerca la navidad. Este es un momento de celebración en el que podemos juntarnos con la familia y las personas queridas para pasar buenos ratos y disfrutar de la compañía.

Dentro de que este es un momento del año lleno de alegría e ilusión hay varias cosas que pueden pasar que hagan que nuestro estado de salud se vea comprometido. En primer lugar tenemos los excesos en las diversas comidas, cenas, etc. que pueden hacer que aumentemos de peso de manera indeseada, que aumentemos el riesgo de sufrir una sobrecarga cardíaca o que tengamos algún problema con el coche por el consumo de alcohol. En segundo lugar tenemos el tiempo, que al ser frío y falto de luz puede inducirnos a un estado emocional apático y en cierto modo depresivo. En tercer lugar tenemos la pérdida de seres queridos y el paso del tiempo que puede hacer que la nostalgia sea la protagonista de nuestras fiestas.

Pues bien, la mejor opción como siempre, es la prevención y la adaptación. Estos son los consejos para poder pasar una navidad que no sólo nos aporte felicidad y buenos momentos, sino que nos proporcione salud física y mental.

Lo que suele pasar cada año es que después de la navidad sea el momento en que todo el mundo decide apuntarse a un gimnasio para perder lo que ha ganado en las fiestas y esto es un error. El cuerpo no es una montaña rusa al que podamos someter a períodos de abundancia excesiva de alimentos y nada de ejercicio para luego tratar de comer muy poco y pasar a hacer actividad física. Por varios motivos, pero principalmente porque es muy difícil mantener un buen estado de equilibrio físico y mental con estos altibajos ya que psicológicamente será frustrante el no ver ningún resultado al corto plazo que solemos desear los resultados.

La clave en este caso será empezar a partir de hoy con una tabla de ejercicios que engloben parámetros cardiovasculares como caminar, nadar, correr, bicicleta, etc. y ejercicios de fuerza-resistencia como trabajar con gomas, con el peso del cuerpo o con alguna pesa. Estamos hablando de casos en los que la persona no realice ningún tipo de ejercicio, ya que quienes si lo practican pueden hacer algo más específico, pero no deben caer en la dejadez durante la navidad de parar por completo su entrenamiento y comer como si no hubiera un mañana…

El secreto para mantenerse en forma es mantener siempre un ritmo de alimentación y ejercicio, que de vez en cuando nos podamos saltar, porque eso no perturbará gravemente nuestro equilibrio, pero el desfasarse en la comida y no realizar ejercicio alguno para luego pretender paliar todo lo realizado, es un grave error. La idea es la de mantener la llama de nuestro calentador siempre encendida porque así si alguna vez tenemos que exigirle algo más podemos hacerlo, en cambio si la tenemos apagada y le exigimos un esfuerzo, habrá que partir de cero y siempre costará más.

El ejercicio es el mejor mecanismo para prevenir en estas navidades el exceso de peso y los problemas vasculares.

El tiempo frío tiene que servirnos de acicate para prepararnos un hogar caliente y acogedor, en el que podamos juntarnos con cuantos más familiares y amigos mejor para pasar el frío. No dejemos que el tiempo cambie nuestro estado de ánimo. Adaptémonos a él y hagamos que trabaje a nuestro favor. El frío en esta época es protagonista y así tiene que ser, no dejemos que nos cambie el humor pensando que preferiríamos el calor y adaptémonos a las circunstancias con el mejor ánimo posible.

Por último tenemos la nostalgia de que el tiempo pasado fue mejor, o de la pérdida de los seres queridos e incluso de que al llegar la navidad parece que cada vez somos más mayores…Pensar así lo único que va a conseguir es que no disfrutemos de ella, pero lo más importante es que no vamos a disfrutar de los nuestros y muy posiblemente los que estén a nuestro alrededor no disfruten de nuestra compañía. No nos entristezcamos por lo que hemos perdido y miremos el momento presente para darnos cuenta de lo que aún tenemos. Es entregándose a los demás como más realizados podremos sentirnos. No veamos esta navidad como un conjunto de recuerdos tristes sino como la oportunidad de vivir el presente de una forma agradable para nosotros y para los que están a nuestro alrededor. Si no conseguimos estar a gusto con nosotros mismos, entonces lo que tenemos que hacer es hacer que los demás se sientan a gusto. Esta es la mejor manera de sentirse bien con uno mismo, a través de los demás.

En conclusión, para estas navidades turrón de chocolate, sí, pero también ejercicio desde ya para empezar a equilibrar nuestro cuerpo. Cuidado con las comidas copiosas y salir a la calle con el frío o coger el coche habiendo bebido. Aprovechemos el frío para juntarnos con los seres queridos porque en compañía se siente más calor y tratemos de centrarnos en el momento presente de nuestras vidas para poder darnos cuenta de que aún estamos aquí rodeados de la gente que nos quiere. No estamos solos por mucho que hayamos dejado atrás en el camino y por mucho que lo pensemos, no nos van a devolver lo perdido, así que conservemos buenos recuerdos de los tiempos pasados y de las personas que ya no están, ya que mientras perdure el recuerdo se mantendrán vivas.

Disfruten de las fiestas y hagan que sean mejores que las del año pasado. Feliz Navidad.

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