fitness y electroestimulación

Electroestimulación: la novedad del fitness

Hoy en día vivimos un momento en el que el entrenamiento físico está cobrando una gran importancia a nivel social. Ya sea por salud, estética, competiciones o una combinación de las mismas, cada vez son más las personas que entrenan. A causa de esta tendencia se está innovando mucho en el campo del ejercicio y prueba de ello es la nueva tendencia de entrenar sometiendo a nuestro cuerpo a corrientes eléctricas (electroestimulación) que estimulan de una forma más profunda nuestras fibras musculares para lograr mejores resultados.

Aunque el tratamiento con corrientes es bastante antiguo incluso a nivel deportivo, hasta ahora no se estaba dando tanto auge al método eléctrico a nivel utilitario. Actualmente existen gimnasios especializados en entrenamientos con trajes especiales de electroestimulación.

¿Qué es la electroestimulación?

Con toda probabilidad la contracción muscular inducida por esta técnica presenta características que la convierten en un tipo de contracción particular. Aunque no todos los parámetros fisiológicos no están dominados, la experiencia práctica muestra que este tipo de contracción “evocada” provoca cambios tan significativos como los otros tipos de contracciones, por tanto esto nos lleva a situarla al mismo nivel que los demás.

Como nociones esenciales de las bases físicas de las corrientes utilizadas actualmente en electroestimulación muscular encontramos las corrientes de Kotz y sus derivadas, así como las corrientes de impulsión alternas simétricas y asimétricas.

En el plano fisiológico se discute sobre las curvas de excitabilidad de sujetos deportistas profesionales y sus consecuencias en el plano de la estimulación muscular. Para el reclutamiento muscular, por una parte la certeza de que el estímulo único entraña una sacudida muscular y que la repetición de este estímulo provoca una fusión de sacudidas o tetanización, los demás elementos del reclutamiento muscular necesitan todavía trabajos complementarios para alcanzar la certeza.

En las bases prácticas se pasa revista a los electrodos y los tipos de interfase. Se aborda una noción importante: la densidad de corriente o intensidad por unidad de superficie de electrodo, lo cual parece condicionar la eficacia de la estimulación. Por ello se prefiere la técnica monopolar con una superficie unas 3 veces mayor para el electrodo indiferente que pasa el electrodo activo. Este montaje de electrodos ha permitido obtener una fuerza máxima bajo electroestimulación del 94% de la fuerza máxima voluntaria según Cometti.

¿Cuáles son las bases fisiológicas de la electroestimulación?

En cuanto a las bases fisiológicas empezaré diciendo que todas las células vivas son irritables y que sólo las células nerviosas, los receptores sensoriales y las fibras musculares son excitables. Esta excitabilidad corresponde a un estado de la fibra que permite o no, bajo una estimulación, la aparición de potenciales de acción.

Para alcanzar el umbral de excitación de una fibra nerviosa y/o muscular la corriente debe tener una cierta intensidad o intensidad preliminar cuyo valor depende de la duración de paso de la corriente y de su velocidad de instalación.

El umbral es el único índice de la facilidad con la cual una fibra puede ser excitada. Se considera que la excitabilidad varía en sentido inverso al umbral: aquella disminuye cuando éste se eleva.

¿Qué debe darse para que la electroestimulación produzca excitabilidad en nuestros músculos?

Para que exista una curva de excitabilidad se deben dar 3 parámetros:

1.- Excitabilidad del nervio (puesto que para algunos autores el nervio es más excitable que el músculo) o de la placa motora.

2.- La conductividad, es decir, la influencia de la impedancia de este circuito en la calidad de la señal. Este fenómeno es un objeto de preocupación, puesto que podría explicar en parte ciertas diferencias de excitabilidad, por una parte entre sujetos y, por otra, entre zonas musculares de un mismo sujeto.

3.- La excitabilidad del músculo para la noción del potencial de acción muscular, pero sobre todo la capacidad del músculo para contraerse (mecánica y bioquímica, para diferenciar del aspecto eléctrico puro que es transmisión de la despolarización) y la noción de la fatiga. Efectivamente el nervio puede conducir el influjo pero éste no podrá provocar contracción muscular después de la fatiga del músculo.

Una cuestión importante consiste en saber si se estimula el músculo directamente o la estimulación pasa por el nervio. Enoka (1988) es extremamente categórico a tal efecto: la estimulación pasa por el nervio. En efecto el músculo es mucho menos excitable que el nervio. Las intensidades necesarias para la estimulación de un músculo denervado son netamente superiores. La estimulación eléctrica pasa por las fibras nerviosas según Hulman y cols,. 1983.

Enoka (1988) piensa que el fenómeno del reclutamiento de fibras es totalmente diferente en el caso de la estimulación eléctrica. Las unidades motoras de las motoneuronas que tienen los diámetros más gruesos son reclutadas en primer lugar. Se trata pues de unidades motoras rápidas. Se ha estudiado que en las contracciones voluntarias son las motoneuronas lentas las primeras que intervienen. Para apoyar este argumento Enoka (1988) da tres argumentos:

Diámetro de las motoneuronas: Las motoneuronas más gruesas tienen el umbral de activación más bajo con la estimulación eléctrica. Si se envía una corriente eléctrica las motoneuronas de gran tamaño son reclutadas primero, lo cual constituye el fenómeno inverso de lo que pasa en la contracción voluntaria.

Distancia entre el electrodo activo y la motoneurona: Esto se refuerza por el principio anatómico que dice que las unidades motoras cuyos axones son más gruesos se disponen en la superficie del músculo. La distancia en relación con el electrodo activo es entonces más corta.

Efecto de la activación de los receptores cutáneos: Finalmente, la sensación inhabitual producida por la estimulación activa los receptores cutáneos. Si esta activación es suficiente, puede invertir el orden de reclutamiento de las motoneuronas. Este principio de reclutamiento de fibras por electroestimulación es muy interesante para el entrenamiento deportivo.

El que crea que ponerse los electrodos y sentarse en el sofá mientras se come un bizcocho va a suponer que se levante con los abdominales más definidos y tonificados estará cometiendo un grave error. La electroestimulación se debe acompañar necesariamente de la participación activa del sujeto con cargas. El individuo en cuestión soporta la estimulación eléctrica y para progresar está obligado a imponerse tensiones tan difíciles de aguantar como las tensiones voluntarias.

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