Dolor cervical, foto (1)

Consejos para evitar el dolor cervical

Vivimos en una era de sedentarismo físico mezclado con un aceleramiento mental fruto del estrés en el trabajo y en la vida cotidiana. Esta situación tiene sus repercusiones somáticas, ya que el cuerpo refleja de forma directa lo que acontece en nuestra mente a parte de la incidencia negativa de la postura, falta de ejercicio, etc.

El trabajo de oficina, con un ordenador, requiere una postura que favorece la tensión a nivel cervical, pero no es sólo la postura lo que produce esta tensión.

Recientes estudios llevados a cabo en las consultas de médicos de la Atención Primaria demuestran que entre un 10% a un 30%  de pacientes que acuden a consulta con quejas somáticas no tienen aparentemente ninguna causa orgánica capaz de originar dicha queja o dolor.  A principios de este siglo, Stekel observó que la somatización es una reacción de los mecanismos de defensa que no permiten la expresión de la ansiedad y en su lugar sólo se puede dar una respuesta visceral, en nuestro caso, dolor cervical.

Por otro lado tenemos la postura que adoptamos en dicho puesto de trabajo y la cantidad de horas que le dediquemos a mantenerla. La musculatura cervical se compone de  varios músculos, los cuales al acumular tensión se contraen de forma involuntaria y permanente. Al haber arterias superiores en la cercanía de dichos músculos se pueden ver sometidas a dicha tensión y provocar ese desagradable dolor de cabeza, mareo, malestar, etc.

En este artículo voy a tratar de daros 5 consejos para intentar mejorar, o evitar, dichos problemas.

  •  Lo primero que podemos hacer es dedicar cinco minutos por cada hora sentados, a levantarnos y estirar la espalda, mover el cuerpo y no permitir que una postura en la que estamos forzando el cuello se mantenga de continuo tanto tiempo. Cinco minutos de pie en los que podemos realizar rotaciones de izquierda a derecha, lateralizar la cabeza o realizar movimientos circulares. En  resumen, cada cinco minutos nos levantamos a movilizar el cuello.

  • EL siguiente consejo consiste en incidir más directamente en la musculatura implicada estirándola. Lo que debemos hacer aparte de movilizar es reducir la tensión que se acumulará en la musculatura a causa de permanecer tanto tiempo en la misma posición. No olvidemos que la cabeza pesa de media unos cuatro kilogramos. Dicho esto, huelga decir que el estiramiento será una clave para aliviar esta tensión. Voy a tratar de describiros el estiramiento más básico de los músculos implicados. Aunque permanezcamos sentados, colocaremos la espalda recta. Una vez erguidos, trataremos de llevar la oreja hacia el hombro contiguo y una vez que notemos el estiramiento en el lado contralateral mantendremos el estiramiento en esa posición de 10 a 15 segundos unas 3 veces. Otro estiramiento a realizar sería el de llevar la barbilla al pecho y colocar las manos en la nuca para que nos ayude a bajar y estirar la parte posterior del cuello durante unos 10 a 15 segundos otras 3 veces igual.

  • El tercer consejo hará referencia a la postura que adoptemos en el puesto de trabajo y a la disposición ergonómica del mismo. Los brazos no deben estar estirados a la hora de trabajar con un teclado, ya que soportaríamos el peso con los hombros y por su consiguiente cadena muscular, con el cuello. La idea es adaptarnos el puesto de trabajo, en la medida de lo posible, a nuestras dimensiones físicas. En la posición sentada, deberíamos poder apoyar los pies perfectamente en el suelo. La mesa debería quedar a una altura que me permita trabajar con los antebrazos y el canto de la mano apoyados. El poder tener los brazos descansados mientras trabajo significa el poder descargar bastante el cuello de una carga extra. Si los pies no nos llegan bien al suelo, podemos utilizar un apoya pies de unos 50mm que nos ayude a mantener las piernas flexionadas sin que nos corte la circulación a nivel posterior de la pierna.

  • En cuanto a este cuarto consejo, me voy a centrar en el estrés. Éste en el puesto de trabajo es algo que podemos interpretar como un exceso de estímulos que nuestro organismo no está preparado para asumir y por tanto tendrá consecuencias negativas para nosotros, como por ejemplo, dolor de cuello, mareos, etc. Voy a tratar de orientaros hacia la mejor manera de manejarlo. La primera clave que debéis tener en cuenta es el tiempo del que disponéis. Es mejor levantarse antes para llegar a tiempo sin necesidad de correr a todas partes. Lo siguiente que debéis tener en cuenta es la organización, el orden. Una mesa o puesto de trabajo desordenado hace que nos sintamos desorientados y con estrés, por tanto, muy importante el orden. No dejar para después lo que se pueda hacer en el momento. En resumen, organización para evitar las prisas.

  • Por último y no menos importante por ello, la condición física. Si el estrés es un estímulo desbordante que nuestro organismo no soporta, el ejercicio físico y la alimentación sana, al potenciar nuestro sistema nos hará más resistentes frente a ello. No se trata de correr una maratón todos los días ni de llevar al límite la ingesta de comida, pero sí de hacer lo suficiente como para tonificar la musculatura que va a soportar nuestra postura durante varias horas al día y comer lo que el cuerpo necesita para su recuperación y preparación para la actividad diaria.

En conclusión, el puesto de trabajo es el lugar donde vamos a pasar la mayor cantidad de horas del día y será en la mayoría de los casos el sustento económico de nuestras vidas. No dejemos que el estrés nos domine y pongamos remedio por medio de terapias sencillas como es organizarse mejor o hacer un poco de ejercicio. Es mejor pensar que podemos hacerlo (en positivo) que pensar que somos víctimas de situaciones desgraciadas. El que realmente quiere hacer algo busca la forma y el que no está tan convencido, busca la excusa.

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Comentarios

  1. Silvia Responder
    • Guillermo Álvarez Nañez Responder

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