fuerza en el gimnasio

¿Qué es la fuerza en el fitness?

¿Cuántas veces nos hablan en el gimnasio de fuerza y nos perdemos entre tanta explicación? ¿Sabes exactamente qué es y cómo entrenarla? A continuación os hemos intentado hacer un resumen práctico del concepto de fuerza, sus tipos y sus condicionantes.

Definición de fuerza en el entrenamiento:

Según Isaac Newton, la fuerza es igual al producto de la masa por su aceleración, donde masa la expresamos en Kg. y la aceleración en m/s2. En teoría del entrenamiento, definimos fuerza como la capacidad de generar tensión intramuscular independientemente de generar o no movimiento al objeto sobre el que se aplica la fuerza, esto es, aunque no haya aceleración.

Tipos de fuerza:

Cada autor clasifica la fuerza de forma diferente, nosotros desde Uworkfit vamos a resumirte las 3 que creemos más principales e influyentes a la hora de entrenar:

  1. Fuerza máxima: capacidad para crear la máxima tensión intramuscular en un solo movimiento/contracción –independientemente del tiempo empleado.
  2. Fuerza explosiva: capacidad para crear tensión intramuscular en el menor tiempo posible.
  3. Fuerza resistencia: capacidad para crear tensión intramuscular contra una carga y una velocidad de ejecución predeterminada.
¿Qué factores condicionan la fuerza?

Recuerda que la fuerza de cada uno está condicionada por un conjunto muy amplio de factores. Conocerlos y tenerlos en cuenta nos ayuda a comprender mejor nuestro entrenamiento y saber realmente lo que estamos haciendo.

La teoría divide estos factores en 4 categorías: según el tipo de contracción, según factores biomecánicos, según factores fisiológicos y según “otros factores”. No dudéis en contactar con nosotros si queréis más información.

Según el tipo de contracción, la fuerza puede manifestarse de forma excéntrica, isométrica o concéntrica (enumerados de más a menos nivel máximo de tensión intramuscular alcanzable). El nivel recomendable en ejercicios de tonificación muscular es el de contracción concéntrica ya que ofrece mayor seguridad y control del movimiento. Utiliza el isométrico y excéntrico si eres un deportista muy entrenado o durante procesos de rehabilitación terapéutica.

Los factores biomecánicos que condicionan nuestra fuerza son los más genéricos puesto que nos vienen por constitución: longitud de huesos, ángulos de inserción de cada músculo, etc.

Donde nos encontramos más factores es en la tercera categoría, los factores fisiológicos:

  1. Unidades motoras que contraen –espacio y tiempo: las fibras musculares y sus terminaciones nerviosas forman unidades motoras. Según el número que de unidades estimuladas, así será la fuerza de contracción: a mayor número, mayor activación de las fibras musculares y por tanto mayor fuerza. Lo mismo ocurre con la frecuencia en que contraigan: a frecuencias bajas, el músculo puede contraerse y relajarse antes de cada contracción; con frecuencias altas, cada vez hay más acortamiento entre contracción y contracción (cuando nos empiezan a temblar los músculos…).
  2. Longitud del músculo, esto es según cuán alongado o estirado esté. Para trabajar correctamente la fuerza, es necesario tener el músculo ligeramente estirado antes de realizar el ejercicio (nunca bloqueado).
  3. Tono muscular (grado de tensión intramuscular del músculo en reposo). La capacidad de contracción disminuye llegados a grados elevados de tono muscular.
  4. Temperatura intramuscular: he aquí la importancia del calentamiento. Nuestra musculatura genera mayor fuerza cuando la temperatura de los músculos se ha elevado tras un calentamiento (recomendado no superar los 39ºC).

No podemos olvidarnos de la edad, el nivel de entrenamiento o el sexo de la persona. Según estudios, los mayores niveles de fuerza se consiguen entre los 25 y los 30 años, a partir de esas edades la fuerza, aunque se convierte en involutiva, se puede mantener hasta edades avanzadas gracias al entrenamiento y la vida saludable.

¿Hay diferencias entre fuerza masculina y fuerza femenina?

La fuerza es una capacidad física básica que se comporta de manera diferente según la evolución y desarrollo del ser humano en función de su sexo.

Hasta los 11-12 años la fuerza se desarrolla de forma paralela con independencia del sexo. A partir de esa edad, y hasta los 18-20, el desarrollo de la fuerza en el hombre es más acentuado que la de la mujer. La diferencia de fuerza entre ambos sexos está entre el 35 y el 40%. A pesar de las estadísticas, debemos tener en cuenta que son datos orientativos que parten normalmente de la base de sujetos no entrenados específicamente.

Un dato, no debes olvidarte de que la evolución de la fuerza está influida no sólo por el sexo, sino por numerosos factores más: como la cantidad absoluta de músculos, el peso de éstos con respecto al cuerpo, la tipología de las fibras musculares, etc.

En conclusión, el sexo es un factor condicionante de los niveles de fuerza. Por razones estructurales y hormonales, los hombres consiguen generalmente mayores niveles de fuerza que las mujeres.

¿Más?

Estad atentos al siguiente artículo sobre fuerza. Os contaremos nuestra visión particular de los principios de esta capacidad básica en el entrenamiento y de los medios y métodos para desarrollarla.

Loading...

Déjanos tu opinión

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Loading...

Pin It on Pinterest