Preplayas

¡Los preplaya ya han llegado!: La plaga de Junio

Queridos uworkfiteros, tengo una mala noticia que daros: los preplaya ya han llegado. Muchos de vosotros no sabréis que es un “preplaya”, sin embargo los que acudimos a las salas durante todo el año tememos su llegada más que un lunes de “pecho-bíceps”.

Para poder comprender la tragedia de la que os hablo hoy debemos definir a estos sujetos (me voy a ceñir al ámbito masculino) y despejar algunas cuestiones.

Antes de nada una advertencia, tras leer este artículo es posible que te des cuenta que eres un “preplaya”. No te preocupes, lo primero es reconocerlo y atajarlo. Si logro que un solo preplaya se transforme en un “asíduo a los hierros” durante todo el año, mi labor se verá completamente satisfecha. Empecemos por los principal:

¿Qué es un preplaya?

La definición de preplaya hay que basarla en cuatro ejes fundamentales que los identidican:

El clima: Cuando nuestra querida primavera comienza a dar sus últimos coletazos y el calor comienza a ser protagosnista, los preplaya empiezan a sentir la imperiosa necesidad de ejercitarse, de ponerse “fuertes” y de apuntarse al gimnasio. Esta reacción puede verse acelerada por un factor clave: La Semana Santa. No es que el preplaya sea una persona devota, sino que ha ido a la playa. Esta situación le ha puesto muy tenso, se ha dado cuenta de que esta fofo, blanco y menos tonificado que un oso panda. La mente del preplaya reacciona y crea la siguiente ecuación del exito: Cuerpo escultural = Entrenamiento de 7 días en semana + Suplementación extrema. Ya la hemos liado.

Nulo respeto por su tren inferior: Un preplaya jamás, y repito jamás, hace pierna. Si no quieres verlos refugiate en la zona de pierna, nunca van a entrar ahí. Estarás a salvo. Eso es una pérdida de tiempo. Su razonamiento en muy claro en este aspecto. Lo que no se ve, no se entrena. Aquí el preplaya de grado medio se engaña pensando: “bueno, ya juego alguna pachanga de futbol con los colegas”.

Grupos musculares a trabajar: Su visión del entrenamiento se basa en la obtención de resultado en tres zonas: pecho, bíceps y abdominales. El buen preplaya entrena todos los días los mismo grupos. No ha oído hablar ni de la supercompensación ni del sobreentrenamiento. Te recomiendo que no intentes sacarlo de su error, no te va a hacer caso. Además de centrarse en estos grupos, el preplaya “de libro” realiza ejercicios complicadísimos y de alta exigencia. También le gustan mucho los ejercicios que dan, a su entender, buenos resultado a corto plazo (durante 20 minutos básicamente). Son unos enamorados del curl de biceps con mancuerna y el press de banca con barra.

Técnica 0: al preplaya se la “suda” la técnica. El ha decidio que puede movilizar 80 kg en press de banca y lo va a hacer. De aquella manera claro, con suerte no se romperá el hombro y hará 0,05 repeticiones, osea el ridículo. Evidentemente no sigue ninguna rutina básica, él prefiere hacer alguna tipo: “Brazos brutales en 15 días” o “Destroza tu pecho en 48h”.

Por todo ello podemos definir al preplaya como: “Persona que con la llegada del buen tiempo decide ponerse en forma sin ningún tipo de motivación excepto lucir su “body de escándalo” en la playa. No entrena jámas pierna y basa sus rutinas en “levantar mucho”, machacarse el pecho, los bíceps y los abdominales, y no le importa la técnica.”

¿Tipos de preplaya?

Amigos, aquí viene el drama. Si el preplaya fuera como el “tonto del pueblo”, hay uno en cada sitio y es incluso entrañable, no habría ningún problema. Lo malo del preplaya es que realiza un efecto llamada. Los preplaya suelen ser como las desgracias: nunca vienen solas.

No obstante vamos a ver qué tipo de preplayas podemos encontrar:

1- El preplaya solitario: Viene solo al gimnasio y no habla con nadie ni intenta relacionarse. Él está ahí para cumplir su misión y solo se relaciona con el monitor. No son muy molestos, pero si su número es mayor de dos por sala los vas a empezar a odiar.

2- La unión de preplayas: Este tipo acude al gimnasio en solitario y localiza a otros preplaya. Se agrupan para intercambiar sabiduría fitness y entrenar juntos. Aquí ya empieza a haber un problema, hacen exactamente lo mismo y utilizan todos el material que pueden. Pueden entorpecer enormemente tu entrenamiento. No te asustes, como ya te dije, si te están destruyendo la rutina toma decisiones rápidas, ve a la zona de pierna y el siguiente día procura ir en otro horario.

3- El grupo de preplayas: Los más peligrosos. Son varios, se conocen de fuera y uno es su gurú fitness. Generalmente, se encuentran jerarquizados. Uno es el lider preplaya, determina lo que hay que entrenar y lo impone sobre los demás. Recomienda hacer lo mismo que él a todos sus seguidores sin tener en cuenta ni la forma ni la experiencia de los demás. Si el levanta 100 kg en peso muerto, todos deben hacer lo mismo.

Evidentemente esta distinción es variable y admite muchas mutaciones. Seguro que vosotros conocéis alguna distinta.

¿Cuánto tiempo voy a sufrirlos?

Para esta pregunta tengo buenas y malas noticias. Las malas: hasta que no pase el calor los vas a tener en el gimnasio. Las buenas: como toda buena plaga de mosquitos, en cuanto llega el frío desaparecen. Ten paciencia mueren con la llegada del otoño y si tienes suerte en agosto comienza su declive (Llegan las fiestas de sus pueblos y tienen que ir a lucir esos cuerpos 10).

Visto lo visto solo puedo recomendarte paciencia y, que pienses que por lo menos, no eres uno de ellos. Te sentirás mejor persona.

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